Este dominio comprende el conjunto de saberes que le permiten al docente desempeñar su función social e identitaria y que deben estar a la base de los procesos de formación (Darling-Hammond & Bransford, 2005; Shulman, 2004, Martínez Bonafé, 2004; Tardiff y Gauthier, 2001). La transmisión cultural de estos saberes resulta ser la base de la docencia ya que “la tarea escolar comprende el manejo relativamente seguro de un conjunto de conocimientos y la capacidad de interactuar, comunicar y desarrollar esos conocimientos» (Ávalos, 2009, p. 67).

 

Dentro de los distintos posicionamientos sobre los saberes de los docentes, los planteamientos de Shulman (2004) permiten caracterizar un conjunto de saberes clásicos, a la vez de ser ampliamente reconocidos como la base de la formación docente, al considerar los conocimientos de los contenidos a enseñar, el pedagógico general, el curricular, el pedagógico de los contenidos, el de los alumnos, el del contexto educativo y el de los fines, propósitos y valores educacionales.

 

Estos conocimientos base para la enseñanza, permiten acercarse a las fuentes y naturaleza de este y entenderlo como constitutivo de la profesionalización docente. En este proceso dialogan contenidos específicos y estrategias pedagógicas con el fin de diseñar sus interacciones. Estos saberes implican también el trabajo colaborativo, el uso de las nuevas tecnologías (Tic’s), velar por su formación continua, implicar a la comunidad educativa en sus acciones formativas y reflexionar críticamente sobre su práctica (Perrenoud, 2004).

 

Asimismo, estos saberes deben contemplar la comprensión del conocimiento disciplinar y sus formas de construcción, la comprensión de los vínculos entre la disciplina y el currículum y, finalmente, las formas específicas de enseñanza, aprendizaje y evaluación de la disciplina dependiendo del nivel educativo en que se desempeñan los docentes. En este contexto, el conocimiento didáctico refiere a la transformación del contenido curricular en actividades de aula y, por tanto, implica un tipo de conocimiento único de los docentes (Bolivar, 2005). Este último remite a la forma en que se relaciona el conocimiento pedagógico (lo que sabe sobre enseñar), con el conocimiento sobre una disciplina específica (lo que sabe sobre aquello enseñado) (Raisky & Caillton, 1996; Shulman, 2005).