Sistema de Desarrollo profesional Docente

El Sistema Nacional de Desarrollo Profesional Docente, creado a partir de la promulgación de la Ley 20.903, es una política integral en torno a la docencia y aborda desde el ingreso a los estudios de pedagogía hasta el desarrollo de una carrera profesional, promoviendo el aprendizaje entre pares y el trabajo la colaborativo en redes de maestros. Su objetivo es mejorar las condiciones de ejercicio de la profesión docente y aumentar la valoración social de esta profesión por parte de la ciudadanía, comprendiendo la misión decisiva que cumple para el desarrollo del país. 

Subsistema de formación inicial

Refiere a las acciones del Estado de Chile, según la Ley 20.903, respecto a la formación universitaria de pregrado orientada a la entrega de un título de pedagogía. Aquí destacan los Estándares Pedagógicos y Disciplinarios para la Formación Inicial Docente, el requisito de acreditación obligatoria para las carreras de pedagogía y las evaluaciones diagnósticas para la formación inicial docente.

Calidad de la formación

Para la Ley 20.903 las carreras de pedagogía desarrollan planes formativos de calidad en la medida que cumplan con los requisitos de acreditación, se encuentren alineados a los Estándares Pedagógicos y Disciplinarios para la FID, y cumplan con los requisitos de planta académica e infraestructura, entre otros, planteados en la Ley.

Evaluación Nacional Diagnóstica de la FID

Segunda evaluación para la formación inicial docente establecida por la Ley 20.903. A cargo del MINEDUC, la Evaluación Nacional Diagnóstica tiene por principal objetivo generar información dirigida a mejorar los procesos formativos en las carreras de pedagogía considerando como marco de referencia los Estándares Pedagógicos y Disciplinarios para la Formación Inicial Docente. Dirigida a estudiantes de penúltimo año de carreras de pedagogía, la Evaluación Nacional Diagnóstica representa un requisito obligatorio para la obtención del título profesional de docente.

Estándares

Explicitan habilidades, conocimientos y disposiciones que se espera que los egresados y egresadas de pedagogía desarrollen o adquieran durante la formación inicial docente, de manera de asegurar un desempeño mínimo en el futuro ejercicio profesional.

Estándares pedagógicos

Abarca aquellas habilidades, conocimientos y disposiciones comunes a todos los docentes o educadores considerando el desarrollo de capacidades profesionales para abordar el aprendizaje en el espacio escolar y la transformación social y humana a través del ejercicio de la educación y enseñanza inclusivas, promotoras de la valoración y defensa de la diversidad y el desarrollo de competencias ciudadanas al interior de los centros educativos.

Estándares disciplinarios

Abarca aquellas habilidades, conocimientos y disposiciones asociadas a la(s) disciplina(s) y didáctica(s) específicas(s) en que egresados y egresadas se han formado como docentes. Esta dimensión contempla la comprensión del conocimiento curricular-disciplinar, la capacidad de abordar perspectivas interdisciplinarias para la generación de oportunidades de aprendizaje de calidad en torno al diseño y desarrollo del currículum.

Indicadores

Los indicadores representan ejemplos de desempeño en relación al estándar, consideran aprendizajes complejos que dan cuenta de conocimientos, habilidades y disposiciones asociados al estándar (Ingvarson, 2013; Meckes, 2014; Sotomayor & Gysling, 2011; Ingvarson, 2013).

Formación profesional

Para el Sistema Nacional de Desarrollo Profesional Docente, el fortalecimiento de las capacidades profesionales de los y las docentes debe apuntar al mejoramiento continuo de sus desempeños al interior de los centros educativos con el objetivo que sus estudiantes -niños, adolescentes o adultos - accedan al conocimiento y al desarrollo personal y social, en comunidades de aprendizaje. Por ello, la Ley 20.903 reconoce como un derecho de todos los docentes el acceso periódico y gratuito a cursos de perfeccionamiento docente actualizados y pertinentes a sus realidades locales. 

Marco para la Buena enseñanza

Instrumento que busca contribuir al mejoramiento de la enseñanza a través de un «itinerario» capaz de guiar a los profesores jóvenes en sus primeras experiencias en la sala de clases, una estructura para ayudar a los profesores más experimentados a ser más efectivos, y en general, un marco socialmente compartido que permita a cada docente y a la profesión en su conjunto enfocar sus esfuerzos de mejoramiento, asumir la riqueza de la profesión docente, mirarse a sí mismos, evaluar su desempeño y potenciar su desarrollo profesional, para mejorar la calidad de la educación.

Dimensiones

Agrupación conceptual que establece los contenidos de la formación inicial docente en torno a los ámbitos pedagógico y disciplinario.

Dominios

Precisan los contenidos esenciales de la labor docente, indicando las principales categorías asociadas a cada dimensión de los Estándares.

Trayectoria

La Ley 20.903 contempla una trayectoria profesional para los y las docentes que se desempeñen en aulas de centros educativos que cuenten con financiamiento estatal. Dicha trayectoria distingue dos fases de desarrollo, para la primera, se consideran tres tramos obligatorios que culminan con el nivel de desarrollo esperado para un buen ejercicio de la docencia. Mientras que la segunda fase considera dos tramos de carácter voluntario para aquellos docentes que, una vez alcanzado el nivel esperado, deseen potenciar su desarrollo profesional.

Evaluación de los Estándares para la FID

El uso de los Estándares Pedagógicos y Disciplinarios para la Formación Inicial Docente por parte de las carreras de pedagogía es evaluado por el Estado a través de dos instituciones, la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), por medio de los procesos de acreditación, y el Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP), mediante la aplicación de la Evaluación Nacional Diagnóstica de la FID.

Identidad profesional docente

El ámbito de identidad profesional implica los conocimientos, habilidades y disposiciones en torno a la construcción de conocimientos profesionales sobre contenidos deseables y asumidos del sujeto enseñante, al tiempo que disponer de competencias para el ejercicio de la Profesión (Bolívar, 2006). 

Práctica pedagógica

En la formación inicial del docente, la identidad profesional es influenciada por el período de practicum (Danielewicz, 2001) permitiendo abordar la relación del profesor/a con su profesión, sus pares, el centro educativo, las familias, la comunidad y el sistema educativo.  Asimismo, se desarrollan valores profesionales, pedagógicos y sociales, junto a competencias asociadas a la formación disciplinar (Ibarras, 2014, Serrano y Pontes, 2016), con posicionamientos epistémicos y sociales, como es la comprensión de la función social de su disciplina en la formación de los sujetos.

Saberes pedagógicos

Este dominio comprende el conjunto de saberes que le permiten al docente desempeñar su función social e identitaria y que deben estar a la base de los procesos de formación (Darling-Hammond & Bransford, 2005; Shulman, 2004, Martínez Bonafé, 2004; Tardiff y Gauthier, 2001). La transmisión cultural de estos saberes resulta ser la base de la docencia ya que “la tarea escolar comprende el manejo relativamente seguro de un conjunto de conocimientos y la capacidad de interactuar, comunicar y desarrollar esos conocimientos» (Ávalos, 2009, p. 67).